Mi infertilidad – Las inseminaciones artificiales

La historia comenzó por 2011 cuando un día mi chico me dijo: “bueno qué, habrá que ir pensando en tener hijos no?” jajaja. Es algo que ya me rondaba por la cabeza pero que nunca habíamos hablado claramente. La verdad es que nunca hemos puesto muchos medios pero cuando ya nos pusimos en serio y veíamos que el embarazo no llegaba nos dimos cuenta de que algo pasaba. Por suerte o por desgracia, teníamos casos cercanos que nos hicieron darnos cuenta que podíamos ser nosotros un caso como el de ellos.

Cuando vimos que la cosa no cuajaba fuimos a nuestro médico de cabecera a decirle que llevábamos tiempo queriendo ser padres pero que no nos quedábamos embarazados. Nos preguntó el tiempo y algunas cosillas más, nos mandó análisis básicos y nos derivó a urología y ginecología para que nos hiciesen más pruebas. Yo no llegué a hacerme pruebas en la seguridad social. El urólogo a él le mandó un espermiograma y salió que tenía teratozooespermia (La teratozoospermia o teratospermia es un parámetro que nos indica si los espermatozoides procedentes del semen tienen alteraciones morfológicas que pueden afectar su capacidad reproductiva). Vaya, parecía que habíamos dado con la clave. El urólogo que le dio los resultados le dijo que básicamente sería imposible que tuviera hijos de forma natural. Fue un palo gordo pero con la experiencia cercana de amigos sabíamos que no era el final del camino. Como ya sabíamos que en la Seguridad Social las listas de espera eran tan largas y nosotros ya no éramos unos jovenzuelos, decidimos no esperar e ir a una clínica privada.

En nuestro caso, fuimos a IVI Madrid. Allí le volvieron a repetir las pruebas y el diagnóstico fue mucho mejor de lo esperado. Efectivamente había teratozooespermia pero era leve y nada que afectase a una Inseminación Artificial (IA) o a una Fecundación In Vitro (FIV). Me hicieron pruebas a mi también y no salió nada por lo que en principio no había problema comenzar un tratamiento.

En marzo de 2013 empezamos con la primera IA, ya que eligiendo los espermatozoides correctos no habría problema. Comenzaron los pinchazos en la barriga (qué mal rato), los controles para ver cómo respondían los folículos, los últimos pinchazos y por fin el día de la inseminación. ¡¡Qué nervios!! Fue una betaespera con muchos nervios porque claro, en unos días iba a estar embarazada e iba a ser madre. ¡¡Qué fuerte!!! Llegó el día de la beta y un NEGATIVO como una casa. Pero, ¿cómo podía ser eso? Si yo estaba bien, él estaba bien y se lo habían puesto fácil a los bichitos, ¿cómo que no estaba embarazada?

Ese fue el primer batacazo y fue la primera vez que te planteas que quizá no sea tan fácil. Hablas con los médicos y te dicen que bueno, que no pasa nada, que es el primer intento y que todo va a ir bien. Por lo que decidimos que no pasaba nada por intentar de nuevo otra IA. Esa si que iba a ser la buena. De nuevo, al mes siguiente, los pinchazos. Esta vez lo llevé un poquito mejor. De nuevo la terrible betaespera y el día de la beta. NEGATIVO!!! ¿CÓMOOOOO? ¿Otro negativo? ¿Pero eso cómo puede ser? ¿Cómo es posible que estando los dos bien volvamos a estamparnos contra el suelo? Lo que pude llorar. Ahí me di cuenta que el camino no iba a ser un camino de rosas como yo esperaba.

Decidimos tomarnos el verano de relax, yo no tenía muchas fuerzas para volver a intentarlo.

De vuelta de unas estupendas vacaciones con 400km en bici a la espalda cruzando Bélgica y Holanda, volví con fuerza para intentarlo de nuevo. Después de hablarlo tranquilamente, preferimos pasar a FIV/ISCI en vista de que las IA no habían funcionado. Es un tratamiento más caro, donde pasas por una anestesia general leve para la punción, pero seguro que ahí si que obtendríamos nuestro tan ansiado positivo, total, más en bandeja no se puede poner. Ya no es que espermatozoide y óvulo se encuentren y se quieran mucho mucho, ya hacen que se quieran fuera y simplemente es ponerlo y ale, a crecer en la barriga.

Jajaja, ahora me sorprendo de lo ilusa que puedo ser a veces.

En octubre de 2013 volvimos a la clínica y hablamos con la Dra. Mayoral que era la que nos había llevado las inseminaciones y le dijimos que no queríamos volver a intentar más IA y que pasábamos a FIV. Estuvo de acuerdo y así hicimos.

Para no alargarme mucho y hacer post insufribles de largos, el tema de las FIV y demás os lo cuento en otro post.

Y vosotras, ¿habéis pasado por IA o directamente fuisteis a FIV u OVO?

4 opiniones en “Mi infertilidad – Las inseminaciones artificiales”

    1. Muchísimas gracias!!! Ya está publicado el desenlace. Ha quedado largo pero es que el proceso fue muy largo… Gracias por el primer mensaje, me hizo muchísima ilusión!!!

  1. Bienvenida preciosa!!!!
    Y estreno redondo!!! Nos queda toda la intriga del después y además nos ponemos en la piel de la eterna espera con resultados que no llegan…
    Ánimo con los siguientes post y a por todas!!!
    Abrazos de algodón!!

    1. Muchísimas gracias!! Viniendo de ti es un gran elogio. Espero que te siga gustando de aquí en adelante. Un beso enorme!!

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