Secuela del parto: dolor de coxis

Hoy os voy a contar el dolor que tengo del coxis tras el parto. Lo quería dejar para más adelante, después de contar cómo fue el parto, pero he tenido una experiencia a nivel emocional muy fuerte, algo que no me esperaba, y que me ha dejado exhausta. Sólo os digo, que hace 5 horas que he salido del fisio y aún sigo llorando y con un bajón anímico importante, pero que es parte del proceso de recuperación.

Poco después de nacer Eloy apareció de repente un dolor en la zona del coxis al que no le di importancia de primeras. Pensé que sería por sentarme mal o algo. El caso es que el dolor fue a más hasta llegar al punto de no poder levantarme después de estar sentada en una superficie “dura”, o sea, todo lo que no sea un sofá. Llegó un momento en el que ya no podía seguir así por lo que decidí ir a sesiones de fisioterapia a un centro especializado en postparto y suelo pélvico. Les conté mi caso y empezamos el tratamiento. Primero se centró en el suelo pélvico que había quedado dañado tras la episiotomía y en principio eso ayudaría a quitar el dolor del coxis. Hicimos 5 sesiones de manipulación manual y manipulación con Indiba, un sistema de radiofrecuencia no invasivo que calienta de forma local los tejidos en una zona del cuerpo bajo la influencia de un campo magnético, lo que ayuda a la regeneración de los mismos. En el suelo pélvico si que noté que hubo mucha mejoría, cosa que también necesitaba, pero a nivel coxis no hubo mejora por lo que opté a ir al médico de cabecera a ver si me podían hacer algún tipo de prueba que diese con la clave.

Me mandó Rayos X y no se vio nada fuera de lo normal por lo que me derivó a traumatología. Le conté mi caso y de primeras ya me dijo que no iba a aparecer nada pero, para quedarnos más tranquilas, me mandaba una Resonancia Magnética. Y efectivamente, tal y como dijo, tampoco se veía nada anormal. Yo tenía puestas todas las esperanzas en esa prueba pero cuando te dicen que no hay nada, que no me preocupe que con el tiempo el dolor se irá y que lo que tengo que hacer es cambiar la postura al sentarme, se te queda una cara de tonta. Hablé con un amigo que me comentó la opción de la infiltración pero la traumatóloga me dijo que ella no era amiga de las infiltraciones en esa zona ya que está llena de bacterias y podría haber complicaciones.

Una vez con el diagnóstico, decidí ponerme en manos de una nueva fisio que me recomendaron. Esta fisio tenía 2 meses y medio de lista de espera por lo que me dieron cita con otra fisioterapeuta de la clínica. Cuando he entrado en la consulta le he contado mi caso y lo primero que ha hecho ha sido “crujirme” toda la espalda. Creo que no ha dejado vértebra sin crujir, madre mía, cómo lo necesitaba. Después ha empezado a presionar en la zona de los iliacos y el dolor ha sido bastante intenso. Según me ha dicho, tengo los iliacos muy bloqueados y tensos. Mientras manipulaba la zona, le iba contando cómo fue mi parto para ver si algo de lo que pasó o algo de lo que hice pudo desencadenar estos dolores.

Cuando ha terminado con los iliacos me ha dicho que lo siguiente iba a ser conectar cuerpo y sacro. Me ha sonado raro ya que yo soy un poco escéptica con estas cosas. Me ha dicho que me tumbe de lado en posición cómoda, me ha puesto una almohada bajo la cabeza y entre las rodillas, una lámpara de infrarrojos en la zona del coxis, una manta y se ha sentado detrás mío. Ha puesto una mano en la cabeza, otra en la zona baja de la espalda y me ha dicho que me relajase y que me dejase llevar, que le fuese contando si iba sintiendo algo, que estuviese tranquila. La verdad es que estaba muy a gusto y relajada y de repente y sin venir a cuento, he empezado a llorar. Ella imaginaba que eso pasaría pero yo no y he intentado esconderlo pero evidentemente me ha oído. Me ha preguntado qué me pasaba y le he dicho que lo que pensaba que había sido un parto rápido y “normal” resulta que no lo había sido y que para mi, en realidad, fue una experiencia bastante traumática. Quizá alguien pueda pensar que no fue para tanto pero cuando se lo he contado me ha dicho que es normal que esté así, que en realidad fue un parto muy traumático a nivel físico y emocional. Después mi cabeza seguía recordando momentos en el hospital como la primera noche con Eloy, el inicio de la lactancia, el abandono de la lactancia materna que, aunque fue decisión propia y personal, se me ha quedado dentro un sentimiento de culpa muy grande.

He estado más de 20 minutos llorando contándole todo y ya cuando ha llegado el momento de contar la infertilidad me ha dicho que normal que esté así, que llevo una gran carga encima desde hace muchos años. Y es cierto, no me había dado cuenta hasta hoy, pero todo se va acumulando y al final el bloqueo emocional hace que se genere un bloqueo corporal.

Cuando he terminado la sesión me ha dado muy buenas sensaciones. Ella cree que el dolor de coxis tiene solución y que en realidad, el dolor, es el cúmulo de tensión de toda la zona pélvica que va a parar al coxis. He salido de allí viendo una pequeña luz al final del túnel pero con un bajón anímico bastante importante. Estaban mis padres esperándome fuera con el peque y no les he querido contar lo que había pasado porque no quería ponerme a llorar delante de ellos, pero en el camino de vuelta a casa en el coche no he podido aguantarme. Cuando mi pareja ha llegado a casa y me ha preguntado por la sesión se lo he contado y otra vez a llorar y ahora escribiendo este post igual, no puedo evitar llorar. Creo que es bueno, necesito soltarlo, necesito desahogarme. Hay muchas pequeñas y grandes cosas que tengo que sacar de mi.

Hasta dentro de 15 días no tengo la segunda sesión pero trabajaré para intentar soltar todo el lastre. Creo que una de las cosas que me va a ayudar es sincerarme en este blog. Contar las cosas como las he vivido. Escribirlo me ayuda a exteriorizarlo.

Os iré contando la evolución, cómo son las siguientes sesiones y si realmente me funciona.

5 opiniones en “Secuela del parto: dolor de coxis”

  1. Hola Raquel,

    No había visto este post cuando te escribí 🙁 Yo parece que solo con fisioterapia he mejorado, pero esta semana justo me ha vuelto a molestar bastante… Nos queda un camino largo por recorrer.
    Los partos instrumentalizados creo que dejan una huella tanto física como emocional que tarda mucho en curarse.
    Mucho ánimo!
    Besicos

    1. Holaaa, pues yo esta semana estoy regular. Hoy me está doliendo muchiiiiisimo a la mínima que me siento. No sé si será por el tiempo y la lluvia pero hoy está siendo un mal día por este lado 🙁

      Si, nos queda un largo camino. Ayyy pero ahora nos tenemos para entendernos jejejejeje. Como se suele decir, “mal de muchos, consuelo de tontos” jajajaja.

      Ánimo compi de dolor!!!!

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