Mi hijo, ¿me quiere o no me quiere?

Es una pregunta que me hago cada día varias veces. Las tardes las pasamos solos el peque y yo ya que el padre no llega a casa hasta las 21h y muchas veces, el cansancio acumulado del día hace que la cabeza te juegue malas pasadas.

Eloy no es nada de estar en brazos ni pegado a nosotros. En casa si que quiere estar siempre en la estancia donde estemos pero no es para nada “pegajoso”. Muchas veces le cojo yo para comérmelo a besos y me suele apartar la cara o me pone las manos para que no se los de y muchas veces huye.

En casa suelo ser yo la “mala”. La que le marca los límites. A veces me da la sensación de que le estoy diciendo que no a todo y me agota.

Mi chico, al verle menos, disfruta mucho más de él y le “permite” mucho más que yo. Y cuando los veo jugar, riendo en todo momento, me pregunto si a mi me querrá igual que a él ya que en cuanto le escucha entrar en casa sale corriendo a por él, se le ilumina la cara y todo son risas y juegos.

Tengo que reconocer que últimamente no estoy pasando mi mejor momento. Llevo un par de meses complicados y no estoy al 100%. Intento jugar, llegar a todo pero muchas veces me siento cansada, me agota poner los límites y me da la sensación de que el niño se cansa de que se los marque.

Por las mañanas, cuando se despierta y me levanto a cogerlo para meterle en la cama con nosotros para que se tome el bibe, no quiere saber nada de mi. Me aparta con las manos, no quiere estar en brazos conmigo. Sólo quiere irse con su padre y claro, con los ánimos reguleros pues no ayuda que tu hijo no quiera estar contigo. Muchas veces le intento coger en brazos y si está su padre sólo quiere con él. Y a veces duele.

Cuando vamos a la guarde a recogerlo, me suele esquivar para ir corriendo con él. Y hoy por ejemplo, me ha rechazado casi todo el día. Se ha pillado un berrinche aún no sabemos por qué, yo intentaba que se calmase y sólo me apartaba y me daba manotazos. Ha sido acercarse mi chico y le ha dado un abrazo y se ha conseguido calmar. A la hora de dormirse, me he metido con él en la habitación y de nuevo a llorar, a darme patadas, protestar… Le digo a su padre que lo intente él y me dice que todo el rato encima de él y que no dejaba de darle besos.

Tienen un vínculo precioso que me encanta. Se me cae la baba viéndolos juntos pero a veces me da la sensación que sobro. Que a mi no me quiere tanto como a él. Incluso últimamente a la hora de dormir, cuando se acaba el bibe, me encantaba que nos quedásemos abrazados pero lleva unos días que prefiere que lo meta directamente en la cuna. Me debería alegrar, lo sé, ya que quiere irse a dormir pero ese era mi momento del día abrazado a él y también lo estoy perdiendo.

El caso es ese, que me surgen muchas dudas. ¿pensará que soy buena madre? Tampoco conoce otra, ni mejor ni peor pero, ¿me querrá de verdad?

Luego tiene momentos como este en el que sin venir a cuento, vino y me dio un abrazo tan largo que me dio tiempo a sacar una foto para recordar el momento. Soy su madre y evidentemente me quiere. Cuando estamos solos los dos jugamos, se me tira encima, nos reímos por lo que supongo que son etapas que pasan todos los peques. Unas veces prefieren estar más con mamá y otras con papá pero tengo que reconocer, que el que no me deje a veces que ni le toque, me toca el corazoncito.

¿Vosotr@s habéis sentido alguna vez esta sensación?

14 opiniones en “Mi hijo, ¿me quiere o no me quiere?”

  1. Ay Raquel, pues claro que te quiere!
    En nuestro caso nos pasó al revés. Cuando nació la pulga, era su padre quien estaba con ella en casa cuando yo me reincorporé ya que él no trabajaba. Pasaban el día juntos y todo bien hasta que llegaba yo y ya parecía que no quería saber de él. Evidentemente no le hacía ni pizca de gracia pero supongo que extraña a la persona con la que está menos tiempo.
    Todo son etapas, dale tiempo al tiempo y seguro que cuando tú estés mejor todo estará mejor.
    Un besote

  2. ¡Mujer, pues claro! No lo llaman “mamitis” por nada… De hecho, creo (intuyo, más bien) que la mayoría de las veces la situación debe ser la inversa, que el padre es el que se queda rezagado y relegado a un simple “mueble”, viendo cómo los enanos se pegan cual koalas a sus mamis…
    ¡Ánimo, ya pasará! 😉

  3. Que difícil es ser mamá llena de dudas. Y que difícil ser mamá y no estar llena de dudas.

    Creo que puedo entender un poco como te sientes. Tampoco yo estoy en el mejor momento, y necesitamos que nos afirmen y nos den seguridad. Pero son niños, aún no saben lo que es el otro. Y ya sé que lo sabes, pero por si se te olvida o por si necesitas que alguien de fuera te lo diga: no te lo tomes personal, porque él no lo hace con esa intención.

    También es verdad que tienen épocas en las que están más por uno que por otro, disfruta de esa independencia y del vínculo que tienen como observadora. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo.

    Eloy te quiere, mucho muchísimo y seguro que eres la mejor madre que podría tener porque te preocupas por el y porque le quieres y le das todo tu amor.

    Ánimo preciosa.

  4. Las madres somos algo diferente para ellos. Yo también soy la que pongo límites y la que está “no sólo para el juego”. Entonces a veces parece que son muy listos y prefieren lo otro. Pero claro que te quiere. Muchísimo. Más que a nadie. No sabes que la confianza “da asco”? Pues eso, saben que siempre siempre siempre estaremos ahí y esa es su forma de actuar ante eso! Ánimo y sigue disfrutando de él, aunque las dudas a veces nos llenen!

  5. Ay, Raquel… qué dolor de corasonsico da eso. Yo suelo asumir ese rol, pero ahora, cuando está el padre y le tengo que reñir, voy a su padre, que viene con la energía fresca y le digo: ve y explícaselo tú.
    Hombre ya! Que yo me canso de ser siempre la de los límites.

  6. Ay Raquel! Que época más dura para las mamis.
    Hasta donde yo sé, que aún lo tenemos que vivir, son fases, que van y vienen, y ahora te ha tocado esto.
    Te quiere más que a nada en el mundo, pero ahora mismo está explorando el mundo, y quiere demostrarte que es un pequeño ser que ha evolucionado, que está independizándose, y es su manera de demostrarte que crece y de forjar su caracter, sus preferencias y definirse a si mismo.
    Pero seguro que si te paras a mirar, te demuestra su cariño de otras mil maneras!!

    1. Si, yo creo que una mezcla de celos que me entran y mucha tristeza de ver cómo crece tan rápido sin darme cuenta. Ayyyy si es caso es sufrir por algo jajajaja. Pero si, quererme me quiere. Soy su madre y cuando estamos solos estamos bien. Es un despegado pero de vez en cuando le pido que me de un beso y viene a dármelo corriendo y me derrito. Ayyy nuestros peques.

  7. Por supuesto que te quiere Raquel! Eso ni lo dudes. Pero entiendo tu penita y esos momentos de sentirte al margen, sobre todo en un momento en el que necesitas mucho amor y mimo. Haces bien en dejarlo salir y expresar cómo te sientes, pero ten por seguro que para tu hijo eres la mejor mamá del mundo. Luego pasará una fase pegajosa y dirás, ¿qué le pasa que no me suelta? 🙂 Besos.

    1. Jajajajaja seguro. Luego diré: con lo bien que estaba ahí pegado al padre jajajaja. Si, si que me quiere es seguro. Cuando estamos solos estamos bien y de verdad que me encanta ver que los dos se quieren tanto pero supongo que me pongo celosa jajajaja. Muchas gracias por tus palabras!!!

  8. Por supuesto que te quiere. Independientemente de riñas, límites… de que con papi juegue más, y le mime más. A lo mejor suena mal decirlo, pero a la hora de la verdad, mamá es mamá. Y cuando están malitos, cuando no se encuentran bien, cuando tienen una necesidad, a quien recurren… es a mamá. un beso grande.

  9. Pues claro que si. En casa el mayor está un poco en ese plan pero con el padre, y la verdad es que lo pasa mal el pobre, yo intento quitar hierro al asunto pero hay días que no quiere nada con él. Son rachas y eso debemos repetirnos como un mantra. Lo estás haciendo genial bonita, arriba ese ánimo.

  10. Claro que te quiere y muchísimo. Yo creo que muchas veces ni ellos mismos saben expresarlo y por eso nos da la sensación. A mi me pasa también con bebé pingüino. Estoy con Reiniciacc, al final una madre es una madre. Para bien y para mal. Nos toca poner más límites, ser más serias… educar! Pero eso no hace que ellos no nos quieran!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *