Reflexión: los niños, ¿”nacen” o se “hacen”?

Me ha costado mucho encontrar un título para este post. Desde hace un tiempo me pregunto si mi hijo es como es porque hemos tenido mucha suerte o tiene algo que ver la crianza de los padres, pero entonces, si fuera así, ¿todos los hermanos serían iguales, no?

Esta semana publiqué un post en el que contaba mi experiencia llevando al peque conmigo a la frutería y la “suerte” que he tenido de que le guste la fruta y me preguntaba precisamente eso, si era cuestión de suerte o yo había tenido algo que ver y como si me hubiesen leído el pensamiento, me encuentro esa misma noche con este artículo de El País: “No, que tus hijos coman fruta no es cuestión de suerte” con el que me he sentido muy identificada.

Antes de que naciera el niño yo no era buen ejemplo en cuanto alimentación. Nunca he sido de malcomer pero apenas comía fruta ni verdura y comía algo más de comida “basura” pero desde que empezamos con la Alimentación Complementaria (AC) me propuse que, en la medida de lo posible, toda su comida la iba a hacer yo e iba a evitar darle productos procesados o al menos los mínimos. Quería que comiera verdura y mucha fruta y de momento vamos bien, creo que porque a cabezota no me gana nadie. Como dice un párrafo del artículo:

Y el problema es que muchos padres, a las primeras de cambio, en cuanto nuestros hijos nos rechazan dos frutas o comen menos de lo que esperamos, en lugar de seguir intentándolo, recurrimos al camino fácil con tal de que coman “algo”.

Yo no me he rendido y cada día le gusta más la fruta. Si conseguí que le encantase el yogur natural que de primeras le daba arcadas, tenía que conseguir que comiese fruta.

Pero en cuestión de carácter, ¿también podemos decir que la actitud de los padres es clave o en este caso si que es cuestión de suerte?

Cuando hablo con la gente y les comento cómo es Eloy me dicen que lo aproveche, que tengo mucha suerte de que sea así. Os resumo:

  • Siempre ha sido un glotoncete, con algún momento de querer comer poco pero en general con la comida no tenemos problemas.
  • Duerme del tirón desde los 4 meses. Suele duerme de 21:30-22h hasta las 8:00 u 8:30. Además en la guarde se echa 2 horas de siesta y los fines de semana hasta 4 horas, durmiéndose por la noche a su hora.
  • No tiene rabietas (de momento). Parecía que iban a llegar pero puede estar días sin llorar ni protestar. Y si protesta, se puede “razonar” con él y se le pasa en el momento.
  • Nunca ha sido un niño llorón. Hemos podido pasar días o semanas sin escucharle llorar.
  • En el primer año de guarde apenas se puso malo y de momento este año lleva año y medio y no ha pillado nada (aunque hoy ha empezado con mocos y tos).
  • Es muy obediente. Cuando le decimos que devuelva algún juguete a un niño en el parque, se lo devuelve sin problema. En la guarde es el primero en hacer lo que le dicen las profes, ayuda a las profes con las tareas de clase. Si le decimos que recoja los juguetes, aunque se despista un poco, lo hace sin problema.
  • No extraña cuando nos vamos. Si se queda con mis padres y nos despedimos de él, nos dice adiós sin lloros ni berrinches.
  • Siempre está alegre y sonriente.

Podría decir muchas más cosas de él pero como cualquier madre pero quedaría un post demasiado extenso. Quizá yo no sea objetiva porque soy su madre pero es que es un verdadero solete, dicho por todo el mundo que lo conoce.

El caso es que en muchas de esas cosas puede que nosotros, como padres, si que tengamos algo que ver, como puede ser en tema educación pero, ¿hemos tenido que ver en que…

  • … duerma del tirón desde pequeño?
  • … apenas se ponga malo?
  • … no tenga rabietas?
  • … no sea un niño llorón?

Puede que si, pero como decía al principio, entonces ¿todos los hijos de los mismos padres deberían ser iguales, no?

Siempre que comentamos cómo es Eloy o lo ve la gente por sí misma nos dicen que es un “bebé trampa”, que vaya suerte hemos tenido pero que no nos confiemos porque luego los hermanos no suelen ser así. El “bebé trampa” es al que se suele denominar como “un niño muy bueno” (aunque nunca me ha gustado esa expresión tratándose de bebés).

Entonces, mi pregunta es: ¿Hasta dónde es suerte y hasta dónde es “culpa” de los padres? ¿El carácter y el comportamiento desde que nace ya les viene marcado o se va forjando con el tiempo?

No sé si algún día llegaré a tener respuestas sobre esto pero si que me gustaría saber vuestras experiencias, vuestra opinión. Me gustaría creer que todo es gracias a nosotros porque como a cualquier padre, nos gusta ver que hacemos las cosas bien, pero yo si que creo que mucho es cuestión de suerte y que el carácter de nuestros peques ya viene marcado desde que nacen.

¿Vosotr@s qué opinais? ¿Me contáis vuestras experiencias?

5 opiniones en “Reflexión: los niños, ¿”nacen” o se “hacen”?”

  1. Yo escribí un post en la misma línea hace tiempo “no es suerte es educación” lo llamé, porque tiene todo que ver, cierto que puede haber un carácter, una predisposición genética, pero la forma en la que enseñas (y mucho con el ejemplo) s tus hijos lo es todo!

  2. ¡Gran reflexión! Yo creo que hay un componente genético muy importante, sobre todo para algunas cosas como las que planteas en las preguntas, en las que el bebé actúa de esa manera porque por naturaleza tiene ese “carácter”. Pero, sin duda, la mayoría es educación, cultura y sociedad. Y los hijos de los mismos padres son diferentes porque, además de lo que les enseñes, tiene que ver cómo ellos se lo tomen. Un hijo que ve fumar a su padre puede verlo de dos maneras: me da asco y no lo haré nunca, no quiero ser como él, o si mi padre fuma, yo también. ¡Creo que es una mezcla!

  3. Yo también creo que es una mezcla de ambas cosas. Los bebés nacen con un carácter, pero luego es cosa de los padres ir educandolo y mostrarle como son las cosas.
    Mi hijo es mal comedor desde que nació, hasta la teta rechazaba si le apetecía. Hemos intentado de todo, pero si dice que no es que no. Eso sí, come de todo, nos imita con el tenedor… Y eso supongo que ha sido cosa nuestra.
    ASi que supongo que nacen, pero se hacen

  4. Yo creo que influye mucho el carácter de los niños pero también creo que en los primeros años nosotros ayudamos a formar ese carácter. Creo que no es suerte sino ejemplo de lo que ven y por supuesto educación.

  5. Pues voy a discrepar, que me gusta a mi lo de ir contracorriente…Tengo dos hijos q se llevan solo un año y que no pueden ser más diferentes. Así que sí, educamos, moldeados, damos ejemplo (bueno y malo…) pero sobre un “material” que nos viene dado. La mayor influencia que los padres hacemos sobre los hijos es la genética, pues los rasgos de carácter también se heredan y no solo la altura y el color de ojos. Por lo demás, observad bien a los hermanos, tanto hijos propios como nuestros hermanos, nos parecemos? Como un huevo a una castaña, no? Pues eso. Un tema muy interesante y en el que pienso a menudo, muy buen post.

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