Aprender jugando: los números

pagina del libro numeros con el numero tres en rojo y grande

Desde que Eloy era muy muy pequeñito, le enseñamos los números. No, no es algo que nos obsesione, sino que fue algo que empezó como anécdota en el ascensor y que ha terminado siendo un juego. No es algo que tuviéramos pensado pero que ha surgido y no vamos a desaprovecharlo.

El ascensor

Boton del ascensor con el numero tres encendido

Todo empezó cuando tenía 4 ó 5 meses. El ascensor de casa es pequeño y había que hacer maniobras para meter el carro y siempre quedaba el niño tumbado mirando casi de frente a los números luminosos. Nos dimos cuenta que los miraba y se los empezamos a decir para entretenerlo. Según iban pasando los meses y le cambiamos a silla de paseo, seguía mirando los números cuando subíamos y bajábamos. Y así, día tras día se los decíamos como un juego.

El mueble del salón

puerta del mueble del salon con numeros en goma eva pegados

Un día leí en un blog que el tener elementos visuales en casa con los que pudiera interactuar era beneficioso, por lo que pegamos en la puerta del mueble del salón unos números de goma eva del 0 al 9 (se pueden ver las huellas de sus deditos en la puerta). Él se lo volvió a tomar como un juego. Se ponía a modo de profesor a señalar números y nosotros se los íbamos diciendo.

Su primer ordenador

primer ordenador de bebe

Entre medias, unos amigos nos regalaron su “primer ordenador” donde aparecen números, formas y colores, pero como los números le llamaban la atención, era lo que acababa buscando.

En la calle

Un día, yendo por la calle nos dimos cuenta que estaba viendo los números de las matrículas y se puso a gritar como un loco “nuu, nuu” que era como llamaba él a los número (de esto nos costó darnos cuenta) por lo que también le íbamos diciendo números de algunas matrículas. También reconocía los números escritos a mano en los cubos de la basura, cosa que nos asombraba muchísimo. Ahí nos dimos cuenta que ya sabía reconocer los números.

De camino a casa de vuelta de la guardería, hay una escuela de inglés que tiene en la fachada números de colores de varios tamaños. Os podéis imaginar lo que le llamaban la atención.

Fachada de una academia con numeros y dibujos

Ya con 18 meses, casi 13 meses después de empezar a decirle los números en el ascensor, nos fuimos de vacaciones y en los paseos que nos dábamos por la zona había señales de limitación de velocidad a 30. Se ponía como loco a gritar su: “nuu, nuu”. Le empezamos a decir que eso era un treinta. Y desde entonces, cada vez que veía esa señal, que había muchas por la zona, gritaba “tetaa, tetaa”.  Cuando volvimos de vacaciones, seguimos con la señales de 30 que hay por Madrid.

Pero desde hace un mes aproximadamente, entre los 20 y 21 meses, hemos notado un cambio y es que ese “tetaa, tetaa” ya era intentar decir cada número.

“Los Números” de Combel

Portada del libro Numeros de la editorial Combel

También tenemos un cuento chulísimo de Combel que le compramos en la Feria del Libro de Madrid que ahora le encanta. Cuando lo ve nos lo pide y vamos pasando por todos los números y dibujos.

22 meses

Y con esto hemos llegado a los 22 meses y ahora es él el que se pone en la puerta del mueble del salón y nos va diciendo los números él solo o nos señala si le preguntamos por uno en concreto. Y ya nos dice los números uno a uno.

Aquí os dejo un par de vídeos de cómo jugamos:

De momento no sabemos si esto implicará algo de cara al futuro, pero algo que nos gusta mucho es que demuestra interés por las cosas. Es muy observador. Muchas veces ve números donde nosotros no los vemos hasta que insiste mucho y ya nos fijamos que están ahí.

Lo mejor de todo, es que todo lo ha aprendido de forma natural, jugando, mostrando interés, jugando con nosotros. Al final, como todo, las rutinas día a día y repetirles mucho las cosas a modo de juego acaban por gustarles.

Vosotros, ¿cómo habéis enseñado los números a vuestros peques?

12 opiniones en “Aprender jugando: los números”

  1. Lo del mueble y el cuento me lo apunto. Y… Los reyes tenían pensado traer ese ordenador a casa! Qué casualidad!
    Al rey de la casa de momento le gusta más hablar de las cosas que ve. En números se queda en 1, 2 y 3. Pero poco a poco… Ya se los aprenderá.
    Besicos

  2. Nosotros contamos los escalones. Debe ser nuestra versión del ascensor porque de eso no tenemos. Jajaja. Tenemos también un tapiz de números. Tiene gracia porque del tapiz le gusta el ocho pero luego cuando cuenta siempre se lo salta.
    Respecto a lo de identificarlos le gustan mucho más las letras. En cuanto pilla un cartel las va señalando cada vez más rápido para que las digamos. Cualquiera pensaría que nos quiere pillar pero por el momento solo reconoce la O.

  3. Mi niño no habla nada, en cambio se sabe todos los números, le gustan de siempre. Aunque decir, sólo dice el uno, el tres y el seis (en catalán), pero si se los dices, en cualquiera de los dos idiomas, te los señala todos. Siempre le han gustado mucho los números también, es curioso!! Un besito!!

  4. Que bien!! Estimulación a tope. Me alegro que uses tantos recursos..el cuento no lo conocía pero los de Combel son geniales. Gracias por el post y a seguir aprendiendo ese bebé curioso. Saludos

  5. Pues qué bien, mi hija acaba de cumplir los 20 meses y se le resisten algo más, solo nos dice el tres y es que siempre le hacemos el juego de a la de 1, a la de 2 y a la de… y ella contesta “tee” pero es que en general habla poquito. Seguiré alguno de tus pasos y a ver si la estimulamos algo más. Saludos!

  6. Mi peque es igual que el tuyo, ¡un loco de los números! Con dos años sabía contar hasta 10, en español y en inglés, y todo porque para él era un juego y los dibus de Charlie and the numbers. Fue avanzando y con 3 años y medio cuenta hasta 100 con pocos fallos, sabe leer todos los “cientos” y algunos sueltos: doscientos, quinientos, seiscientos, mil… él ha aprendido mucho con los autobuses 🙂

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