3 años de mi último negativo

Hoy, 22 de diciembre, hace 3 años que tuve mi último negativo y duele casi como aquel día. Pensaba que con los años este dolor desaparecería después de tener al peque, pero cada 22 de diciembre me levanto con un nudo en el estómago. Lo que se podía haber convertido en un día redondo, se convirtió en una pesadilla.

Como cada “betaespera”, tienes la ilusión de que va a llegar tu tan ansiado positivo y cuando te dicen que la beta la tendrás el día 22 de diciembre, la ilusión se vuelve aún mayor. Piensas que al ser el día de la Lotería, esta si que va a ser la tuya y vas a tener el mejor regalo de Navidad del mundo. Y si, me hice muchas ilusiones.

El día 22 de diciembre de 2014 me desperté muy temprano para ir a la clínica. Mi pareja se iba a pasar las Navidades con su familia y yo me quedaba en Madrid para estar con mis abuelos ya que quizá fueran las últimas Navidades juntos, y por desgracia así fue. En mes y medio perdí a los 2 con una diferencia de 11 días.

Como quería “celebrar” el positivo con mi chico antes de que se fuera, fui lo más pronto posible a la clínica y me volví a casa. Su primo se vino a casa ya que se iba con él en el coche y aquí estábamos los 3 esperando la llamada que no llegaba. A final sobre las 11:30 decidieron irse porque sino llegarían muy tarde a sus casas.

Como a la media hora de irse recibí la tan esperada llamada pero no, no me dieron el resultado que esperaba. La beta había sido 0. No me había tocado el gordo. Llamé a mi chico para decírselo y de repente me vi sola en casa. Sólo podía llorar y llorar. El que podía haber sido el día más feliz de mi vida, se convirtió en una pesadilla. Al rato, recibí de nuevo una llamada de la clínica. Por un momento sentí de nuevo una mínima ilusión pensando que se habían equivocado de resultados, pero nada más lejos de la realidad. Me llamaban para que fuera por la tarde ya que se habían olvidado de hacer una prueba de sangre y me tenían que volver a sacar un tubo. Os podéis imaginar la gracia de tener que volver allí después de la noticia pero me armé de valor y fui. Nada iba a cambiar si me quedaba en casa.

Después quedé con una amiga a tomarme algo aunque mis ánimos no eran los mejores. No podía dejar de llorar y ya en casa por la noche se me caía la casa encima.

Lo que podía haber sido un día redondo, fue uno de los peores días de mi vida, que aún 3 años después duele. Cada 22 de diciembre, la herida vuelve a sangrar y creo, que por muchos años que pasen, el 22 de diciembre siempre será el día que tuve mi sexto y, por suerte, último negativo.

2 opiniones en “3 años de mi último negativo”

  1. Nunca podrás sacarte de la cabeza ese día, fue muy importante para ti aunque fuera negativo. Pero tanto lo bueno como lo menos bueno por no decir lo malo, forma parte de nosotras, así que lamentablemente cada día 22 de dic te acordaràs de lo que pudo ser y no fue, seguro que hay más días que te acuerdas de ello pero esa fecha en concreto te hace revivirlo. Piensa en tu peque y lo feliz que eres con él! Un besazo guapa!

    1. Sólo quien ha pasado por tratamientos de fertilidad sabe lo que se llega a sentir en esos momentos.
      En mi caso, después de años de búsqueda infructuosa del embarazo, empezó el año 2010, en el que me sometí uno tras otro a tratamientos (3 inseminaciones y 2 ICSI con 4 transferencias de embriones) hasta lograr a primeros de 2011 en mi séptima betaespera mi ansiado positivo.
      Pero siempre tuve claro lo amargo del proceso que pasé no se me iba a olvidar en la vida.
      No se olvida.
      Pero mis chicas me recuerdan cada día que quien la sigue, la consigue… eso sí, no sin pelear, derramar lágrimas e invertir dinero.
      Mmmmuaks

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